bizcocho de almendras yogur es de esas recetas que te salvan cuando quieres algo dulce, casero y sin complicarte la vida. A mí me pasa mucho que tengo antojo de “algo para el café” y no quiero salir a comprar nada. También es perfecto cuando viene alguien a casa de improvisto y quieres quedar bien sin estrés. Este bizcocho huele a hogar, queda jugoso y tiene ese puntito de almendra que lo hace especial. Si alguna vez te ha salido un bizcocho seco o sin gracia, quédate, porque aquí vamos a hacerlo fácil y con truquitos reales.
Ingredientes para el bizcocho de almendras y yogur
Antes de empezar, te cuento lo que me gusta de esta receta: son ingredientes normales, de los que suelen vivir en la despensa. La almendra le da sabor y una textura más tierna, y el yogur aporta jugosidad sin tener que inventar nada raro.
Lista de ingredientes (para un molde redondo de 20 a 22 cm):
- 3 huevos tamaño M
- 180 g de azúcar (puedes bajar a 150 g si te gusta menos dulce)
- 1 yogur natural (125 g), mejor si es cremoso
- 100 ml de aceite suave (girasol o un oliva muy suave)
- 200 g de harina de trigo común
- 100 g de almendra molida
- 1 sobre de levadura química (tipo polvo de hornear, 15 a 16 g)
- 1 pizca de sal
- Ralladura de 1 limón o de 1 naranja (opcional, pero lo recomiendo)
Para el molde: un poquito de mantequilla y harina, o papel de horno. Y si quieres rematar, un poco de azúcar glas al final queda precioso.
Mini consejo de blogger que mete la nariz en la cocina: si la almendra molida la compras ya lista, perfecto. Si la haces en casa, no la tritures de más o te puede soltar aceite y quedar como pasta. Queremos textura, no mantequilla de almendra.
Pasos para preparar el bizcocho de almendras
Este es el punto donde te digo algo importante: no hace falta batidora potente ni técnicas de repostería de película. Con un bol grande, unas varillas y ganas, sale genial. Yo lo he hecho incluso con tenedor cuando estaba en una casa de vacaciones y no había nada.
Preparación sencilla paso a paso
1) Precalienta el horno a 180°C, calor arriba y abajo. Engrasa el molde o forra con papel. Esto parece básico, pero si lo olvidas luego vas con prisas y el bizcocho se resiente.
2) Bate huevos y azúcar en un bol, 2 a 3 minutos, hasta que lo veas más clarito y con un poco de aire. No hace falta que triplique volumen, solo que se mezcle bien y quede alegre.
3) Añade el yogur y el aceite. Mezcla hasta que se integre. Aquí ya empieza a oler rico si le pones la ralladura de limón o naranja.
4) Incorpora los secos: harina, almendra molida, levadura y sal. Yo lo hago en dos tandas, mezclando suave. No hay que darle mil vueltas. Cuando ya no veas harina suelta, paras. Ese es el secreto para que no quede duro.
5) Al horno. Vierte la mezcla en el molde y hornea unos 35 a 45 minutos. Cada horno tiene su carácter, así que a partir del minuto 35 vigila. Pincha con un palillo en el centro: si sale limpio o con miguitas secas, está.
6) Enfriado con calma. Déjalo 10 minutos en el molde, luego pásalo a una rejilla. Si lo desmoldas ardiendo se puede romper, y da rabia, lo sé.
Yo lo suelo dejar templado y ya lo ataco con café. Y si al día siguiente te queda un trozo, te juro que está incluso mejor. El bizcocho de almendras yogur se asienta, se vuelve más jugoso y el sabor se nota más.
“Lo hice tal cual y me salió esponjoso a la primera. A mi hijo no le gusta el yogur y ni se enteró, repitió dos veces.”
Variaciones del bizcocho con yogur
Lo bonito de esta receta es que es muy agradecida. Si un día quieres cambiar el sabor sin cambiar la base, aquí tienes ideas que funcionan. No son inventos raros, son cosas que he probado de verdad.
Ideas que quedan riquísimas
Con yogur de limón: sustituye el yogur natural por uno de limón y usa ralladura de limón. Te queda más “postre de domingo”.
Con yogur griego: queda más cremoso y denso, tipo bizcocho húmedo. Si usas yogur griego azucarado, baja un poquito el azúcar de la receta.
Con manzana: añade 1 manzana en cubitos pequeños (pelada) y una pizca de canela. Truco: pásala por una cucharadita de harina antes de mezclarla para que no se vaya toda al fondo.
Con chocolate: agrega 80 g de pepitas de chocolate o trocitos. Aquí la almendra y el chocolate se llevan increíble.
Sin gluten: puedes probar con una mezcla de harina sin gluten para bizcochos. Mantén la almendra molida porque ayuda muchísimo a la textura. Si es tu primera vez, no esperes el mismo resultado exacto, pero queda muy rico.
Cuando hago versión cítrica, me gusta poner por encima un poquito de azúcar antes de hornear. Se forma una capita crujiente súper simple que da mucha alegría al primer bocado.
Consejos para el éxito en la preparación
Aquí van los típicos detalles que nadie te cuenta y que luego marcan la diferencia. No necesitas ser experto, solo saber en qué fijarte.
No te pases mezclando: cuando metes la harina, mezcla lo justo. Es lo que más influye en que quede tierno.
Ingredientes a temperatura ambiente: si los huevos y el yogur están muy fríos, se mezcla peor y a veces la masa queda menos uniforme. Si se te olvida sacarlos antes, pon los huevos un par de minutos en agua templada y listo.
Molde del tamaño correcto: con 20 a 22 cm queda alto y bonito. Si usas uno más grande, quedará más bajito y tardará menos. Ajusta el tiempo.
No abras el horno al principio: espera al menos 30 minutos. Si lo abres antes, puede bajarse en el centro y te dará una pena tremenda.
Cómo guardarlo: en un recipiente bien cerrado aguanta 3 días tierno. Si hace calor, yo lo guardo en la nevera y lo saco 20 minutos antes de comer. También se puede congelar en porciones, y así siempre tienes un trocito de emergencia.
Y un tip extra por si vas con prisa: si lo dejas reposar 10 minutos antes de hornear, la masa se hidrata un pelín y suele quedar más uniforme. No es obligatorio, pero cuando me acuerdo lo hago.
Recetas similares de bizcochos
Si este tipo de bizcocho te gusta, aquí van ideas del mismo estilo, de las que quedan bien con café, merienda o desayuno. No son complicadas y comparten ese rollo de receta casera que no falla.
Bizcocho de yogur clásico: el de toda la vida, con ralladura de limón. Es el que muchos aprendimos de pequeños. Si te sale bien ese, este te saldrá también.
Bizcocho de naranja: con zumo y ralladura. Queda aromático y muy jugoso. Ideal si quieres algo más fresco.
Bizcocho de plátano: perfecto para aprovechar plátanos maduros. Queda más húmedo y con sabor intenso.
Bizcocho de zanahoria: especiado, tierno y con un toque diferente. Si le pones nueces, ya ni te cuento.
Lo bueno es que, si te encariñas con el bizcocho de almendras yogur, luego te apetece probar más. A mí me pasa: uno te abre la puerta a toda una semana de “solo un trocito más”.
Common Questions
Preguntas típicas que siempre salen
1) ¿Puedo usar azúcar moreno?
Sí. Te quedará un sabor un poco más profundo, tipo caramelo suave, y algo más oscuro. Solo ten en cuenta que puede quedar un pelín más húmedo.
2) ¿Se puede hacer sin aceite?
Puedes cambiar el aceite por mantequilla derretida (misma cantidad). Queda más “pastelero” y con sabor más lácteo. Sin grasa no te lo recomiendo, porque pierde jugosidad.
3) ¿Por qué me quedó hundido en el centro?
Suele ser por abrir el horno demasiado pronto o porque le faltó un poco de cocción. También pasa si mezclas demasiado fuerte al final. La próxima vez espera más para abrir y revisa con palillo.
4) ¿Qué yogur va mejor, natural o de sabores?
Natural es el más seguro y equilibrado. De sabores también funciona, pero ajusta el azúcar si el yogur ya es dulce. Con limón o vainilla queda especialmente bien.
5) ¿Puedo añadir más almendra molida?
Sí, pero con cuidado. Si subes mucho la almendra y bajas harina sin ajustar, puede quedar más compacto. Si quieres un extra de almendra, añade 20 a 30 g más y listo.
Un final dulce para animarte a hacerlo
Si buscas un bizcocho fácil, con ingredientes normales y un resultado que siempre apetece, este es el tuyo. Ya viste que el bizcocho de almendras yogur no tiene misterio, solo un par de detalles para que quede jugoso y rico. Prueba la versión clásica primero y luego juega con limón, manzana o chocolate según tu antojo. Cuando lo saques del horno y huela toda la casa, vas a entender por qué lo repito tanto. Si lo haces, cuéntame cómo te quedó y con qué lo acompañaste.
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Bizcocho de Almendras y Yogur
- Total Time: 55 minutos
- Yield: 8 porciones 1x
- Diet: Vegetariana
Description
Un bizcocho fácil y jugoso con un toque de almendra y yogur, perfecto para cualquier ocasión.
Ingredients
- 3 huevos tamaño M
- 180 g de azúcar (puedes bajar a 150 g si te gusta menos dulce)
- 1 yogur natural (125 g), mejor si es cremoso
- 100 ml de aceite suave (girasol o un oliva muy suave)
- 200 g de harina de trigo común
- 100 g de almendra molida
- 1 sobre de levadura química (tipo polvo de hornear, 15 a 16 g)
- 1 pizca de sal
- Ralladura de 1 limón o de 1 naranja (opcional)
- Un poco de mantequilla y harina para el molde
- Un poco de azúcar glas para decorar (opcional)
Instructions
- Precalienta el horno a 180°C, calor arriba y abajo y engrasa el molde.
- Bate los huevos y el azúcar en un bol durante 2 a 3 minutos hasta que se vea más claro.
- Añade el yogur y el aceite y mezcla hasta que se integre.
- Incorpora los secos: harina, almendra molida, levadura y sal, mezclando suavemente.
- Vierte la mezcla en el molde y hornea de 35 a 45 minutos, vigilando a partir de los 35 minutos.
- Deja enfriar 10 minutos en el molde, luego pásalo a una rejilla.
Notes
Recuerda no abrir el horno en los primeros 30 minutos para evitar que el bizcocho se hunda. Puedes variar la receta usando yogur de limón o añadir manzana o chocolate para un sabor diferente.
- Prep Time: 15 minutos
- Cook Time: 40 minutos
- Category: Postre
- Method: Horneado
- Cuisine: Española
Nutrition
- Serving Size: 1 porción
- Calories: 300
- Sugar: 15g
- Sodium: 200mg
- Fat: 10g
- Saturated Fat: 2g
- Unsaturated Fat: 3g
- Trans Fat: 0g
- Carbohydrates: 40g
- Fiber: 2g
- Protein: 8g
- Cholesterol: 50mg


